Acrílico sobre lienzo (90 x 60 cm.)
Nunca me deja de sorprender el paisaje que disfruto a diario en mis paseos por las playa de San Andrés y La Misericordia. Como camino muy temprano, y sobre todo en invierno, los amaneceres son espectaculares y en especial este día el que el cielo parecía arder. Gracias a Jesús Carraledo, uno de mis primeros profres de pintura y amigo, que suele caminar mi misma ruta, por haber captado la maravillosa foto en la que me he basado para realizar este cuadro |
No hay comentarios:
Publicar un comentario